
Así pues, existen razones funcionales y estéticas para la corrección de los labios vaginales. Las funciones anatómicas de los labios son: cerrar la entrada vaginal, evitar que se seque e impedir la penetración de cuerpos extraños y gérmenes. Para que esta función protectora sea perfecta los labios mayores deben cubrir completamente los labios menores. Cuando los labios menores sobresalen más que los mayores, o cuando los mayores están demasiado fláccidos o débiles, existe mayor riesgo de infecciones vaginales.
Anatómicamente, los labios y el prepucio clitorial forman una unidad, lo cual debe considerarse a la hora de realizar la labioplastia. Entre un 80 y un 90 por ciento de los casos muestran hiperplasia (ensanchamiento) de los labios menores en toda su longitud. Ninguna de las técnicas de cirugía actuales tiene en cuenta este fenómeno y en consecuencia producen resultados poco armónicos con una región genital de apariencia innatural, “demasiado poco por arriba, y demasiado por abajo”.
Por lo tanto, en nuestras labioplastias utilizamos métodos quirúrgicos desarrollados por el Dr. Stefan Gress en el transcurso de muchos años, las cuales difieren profundamente de otros métodos comúnmente utilizados. Esta tecnología nos permite tratar el prepucio clitorial durante la misma cirugía y conseguir así un resultado especialmente estético y armónico. La aplicación de radiocirugía (un tipo de láser) acelera el proceso de cicatrización, por medio de una técnica de incisión que causa mínimo sangrado. La hinchazón y el ligero dolor disminuyen en unos días y la paciente no tiene que dejar de realizar su vida normal durante mucho tiempo.
En una consulta previa a la operación, usted puede ver imágenes de pacientes anónimos y obtener información sobre los costes. Desafortunadamente, por razones legales no podemos publicar estas imágenes en la internet ni enviarlas por correo.
Realizamos los siguientes tipos de labioplastia:
La reducción de los labios menores y mayores no debe realizarse en una sola operación. Entre estas dos cirugías deben transcurrir al menos seis meses, ya que en ocasiones pueden darse complicaciones (como cicatrización incompleta), lo cual puede influir negativamente en el resultado.